lunes, 17 de julio de 2017

La profecía de Aldous Huxley sobre la dictadura del futuro: 'amaremos nuestra esclavitud'

La profecía de Aldous Huxley sobre la dictadura del futuro: 'amaremos nuestra esclavitud': 'Bueno, creo que esta clase de dictadura del futuro que será muy diferente a las dictaduras con las que nos hemos familiarizado en el pasado inmediato. Digo, toma otro libro profetizando el futuro, un libro muy destacable, '1984' de George Orwell, pero este libro fue escrito en el esplendor del régimen de Stalin y justo después del régimen de Hitler, y allí predijo una dictadura usando enteramente los métodos del terror, los métodos de la violencia física. Ahora, lo que creo que va a suceder en el futuro es que los dictadores encontrarán que podrán hacer todo con bayonetas excepto sentarse en ellas; que si quieres preservar tu poder indefinidamente tendrás que obtener el consentimiento de los dominados y esto se hará en parte por las drogas, como predije en 'Un mundo feliz', y en parte por estas nuevas técnicas de propaganda.

miércoles, 5 de julio de 2017

GESTACIÓN SUBROGADA



¿Que qué hay de malo en la "gestación subrogada"?
Que es un eufemismo.
Que ser padre/madre NO es un derecho, por mucho que lo repitan.
Que una mujer embarazada no es un vientre gestante. Es una mujer embarazada.
Que vender un riñón es delito, aunque sin él puedas seguir viviendo, pero comprar a una mujer durante meses es un acto maravilloso.
Que, como ocurre con la prostitución, sólo un mínimo porcentaje lo hace sin presiones económicas.
Que no tenemos conciencia de clase.
Que legalizar la explotación de la pobreza es inaceptable.
Que, por enésima vez, nos tocan el útero.
Que no somos vientres, ni vasijas, ni incubadoras. Somos mujeres. Con todo.
Que si el bebé nace con enfermedades o malformaciones, el mismo que tiene derecho a ser padre, tiene derecho a no aceptar la compra. Producto defectuoso. Espeluznante.
Que no se alquilan vientres, se alquilan mujeres durante meses. Con sus mareos, sus vómitos y sus náuseas. Con su salud y con sus riesgos. Alquilan su alimentación, sus horarios, sus costumbres, sus hábitos y sus rutinas. Alquilan su día a día. La alquilan a ella.
Que sólo alguien sin argumentos es capaz de comparar quedarse embarazada con donar óvulos o esperma.
Que modificar la ley de adopción sería tan importante como dejar de tocar úteros. Pero, sorprendentemente, no interesa que se adopten niños. Habrá que preguntarse porqué.
Que hablar de maternidad y de contratos en la misma frase es, cuanto menos, preocupante.
Que nos venden la palabra libertad para comprarnos más baratas.
Que se habla de nosotras como objetos que ni sienten ni padecen pero dan vida. Máquinas reproductoras.
Que sólo se legisla sobre nuestros cuerpos y nuestra sexualidad.
Que el capitalismo y el patriarcado nos utilizan para alimentarse, mientras la sociedad aplaude catálogos de bebés por encargo. Que sean dos.
Que la ética no es sólo una asignatura de Secundaria.
Que las mujeres hacemos "libremente" cosas que los hombres, haciendo uso de su libertad, jamás eligen hacer.
Que la mujer que realiza una felación a un borracho, en la esquina de cualquier calle, por 10 euros, también lo hace libremente, ¿no? Nadie le pone una pistola en la cabeza para que lo haga. Si no quiere, no lo hace. Es su elección. Su libre elección. Los cojones.
Que la mujer que acepta mantener relaciones sexuales sin preservativo, por pura exigencia del putero, también es libre de decir que no, ¿no? Si lo acepta será porque le parece bien. Es su elección. Su libre elección. Maldita libertad la nuestra.
Que hemos perdido tanto el norte que ya ni nos chirría la frase: "Quiero ser padre/madre y tengo derecho a ello. Tengo dinero y tengo derecho a comprar mujeres que satisfagan mis deseos y necesidades vitales".

domingo, 2 de julio de 2017

LOS CASCARRABIAS MARÍAS, REVERTE Y EL GENIO, JOAQUÍN

Dice Marías: Más daño que beneficio- Artículo en el País sobre Gloria Fuertes, que en paz descanse.
Tiene  Marías derecho a pensar así e incluso a ponerlo, pero luego viene otra gran persona como es Joaquín Reyes, la primera gran persona sería Gloria, y le pone un artículo que debería entrar en los anales del buen contestar, decoro y grandeza, de la cual carece, dicho sea de paso en mi humilde opinión el Sr. Marías y ese otro que es gran amigo suyo, que se dedica a lo mismo, Reverte,  eso mismo, como bien dice Joaquín, es cascarrabias oficiales del reino.
El artículo en cuestión de Joaquín Reyes, también en el País, es el titulado Javier Marías ¿Necesitas un abrazo?
No me resisto a tenerlo aquí entero por si acaso lo quitan algún día, me gusta aprender de los genios.


No estás bien, querido Javier Marías (no es una percepción solo mía, lo he hablado con más gente). Son muchas cosas las que te hacen sufrir: las calles cortadas los fines de semana —y que te impiden ir a almorzar—, la mujer que manda cortarlas, los populismos,  los dueños de las mascota y las propias mascotas —que las hay muy cabronas—, los libros digitales, las personas que valoran a las poetisas que no lo merecen ... En fin… No deseo quitar hierro, son movidas muy tochas, eso está claro. Y quiero que sepas también que te entendemos, que cualquiera en tu posición estaría mil veces peor. Demasiado aguantas; eres un santo varón.
Pero también puede que haya llegado el momento de descansar, no de tu labor como intelectual y escritor —no quiero que pienses que estamos intentando moverte la silla—, sino como cascarrabias. De verdad que en ese sentido ya has hecho mucho, te has convertido en una especie de orfebre del despotrique, en un Grinch erudito (el Grinch es un personaje del Dr. Seuss…, igual no te suena, es literatura menor).
Yo si quieres estoy dispuesto a personarme en tu casa y ofrecerte un abrazo, uno largo (¿podrías aguantar cinco segundos? Bueno, lo vemos sobre la marcha) y que descanses tu gran cabeza —en el sentido metafórico— en mi hombro. Yo te diría: “Ya está Javier, ya está. La gente te idolatra. Ningún escritor joven está pensando en sustituirte, porque eres insustituible, puedes estar tranquilo. Eres, como te decía, un autor admirado y querido. La gente compra tus libros, incluso los lee. Ahora dedícate solo a crear mundos maravillosos y a disfrutar de los atardeceres. Ya verás como volverá a reinar la primavera en tu corazón… ¿has visto cómo andan los jilgueros? Andan al bies, ese es su natural andar. Disfruta de las pequeñas cosas de la vida”.
Si finalmente voy, ¿podríamos hacer merienda cena?
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Hay otra mención con fotos y video en el Huffpost

sábado, 1 de julio de 2017

LA SINCERIDAD



                                                 

DEBERES PARA MAÑANA, APRENDED A PENSAR

SI BEBES NO CONDUZCAS...

...Y si eres hombre no hables con tanta prepotencia sobre lo que opinan o dicen las mujeres de como usar su cuerpo, quizás sea mejor escuchar qué tienen que decir, para después poder legislar con serenidad.
 
DON DE GENTES
Tuiteros que legislan
La escritora defiende la reflexión entre los políticos frente a la incontinencia que algunos ejercen en las redes

ELVIRA LINDO      1 DE JULIO DE 2017

Juan Carlos Girauta interviene en el Congreso. ULY MARTÍN

140 caracteres. Por supuesto que pueden contener belleza, un pensamiento complejo, un argumento, un cuento, un poema. Pero nos hemos rendido a las sentencias soliviantadas de Twitter y nos olvidamos de que pocas palabras pueden dar para mucho. Los libros de aforismos se abren por cualquier página, se lee uno al azar y se va paladeando un rato como si fuera un bombón o un Peta Zeta de aquellos que provocaban un bombardeo gustoso en su contacto con la saliva. Leo Bajas Presiones, el libro de aforismos de la joven Azahara Alonso y me encuentro con este: “La peor venganza contra un escritor es elegir a su compañero de estantería”. Cuánta ironía como verdad concentradas. A quien escribe le gustaría estar entre los grandes de todos los tiempos, pero el azar, el orden alfabético o el capricho del lector pueden castigar una vanidad pueril. Ahora, indignados ante tanto exabrupto en la red no paramos de afirmar que en tan mezquino espacio no se puede decir nada bueno, pero no es cierto, la belleza o la grosería no dependen de la extensión sino de la manera en que se utilicen las palabras, de la catadura moral de quien las escribe y, en ocasiones, de las copas que uno se ha bebido antes de pasar a la acción.
Para escribir hay que pensar, y hay usuarios que a la inmediatez de un medio como Twitter han añadido la impulsividad de su carácter,
Es lo que hace Donald Trump, cuando incapaz de controlar su chulería la expande rabioso por la red. Si algo bueno tiene esa incontenida agresividad es que por ahí, por esos escapes verbales a deshora, es por donde surte con más claridad el desprecio que le provocan otros seres humanos. Las mujeres, por ejemplo. Ya sabíamos que podía cargar contra algunas, en realidad, contra todas, haciendo referencias a la edad, la apariencia o la capacidad mental, y también es célebre su mórbida pasión por la sangre femenina, porque en su trastornada cabeza si una mujer le contradice es debido a que tiene las hormonas desatadas por la menstruación. Esta semana lo ha vuelto a hacer con la periodista Mika Brzezinski escribiendo, “ella sangraba mucho por un estiramiento de cara”. Lo desesperante es que no sabemos muy bien si esta actitud desatada y chulesca, temible en alguien que concentra tanto poder, afecta en algo al crédito que le prestan los ciudadanos o si es considerado algo anecdótico en comparación con la deriva de la economía, por ejemplo. Hay que recordar el comentario recurrente y exculpatorio que hacían los votantes de Trump sobre los insultos o burlas que dedicaba hacia negros, inmigrantes, mujeres o discapacitados: “Él se atreve a decir lo que otros callan”. Está claro, para algunos la corrección política ha constreñido su legítima necesidad de sentirse superiores.
Pero Trump no está solo. Los políticos se han aficionado a anunciar rupturas, simpatías o acuerdos en un tuit. Mala política y mala literatura. Nos mereceríamos algo más. Por la mañana, Albert Rivera aparecía entrevistado por Pepa Bueno exponiendo en tono voluntariamente razonable el proyecto de ley de maternidad subrogada, y horas más tarde, su compañero de partido, Juan Carlos Girauta se arranca con el siguiente tuit “O sea que tu cuerpo es tuyo para abortar pero no para gestar desinteresadamente el hijo de otros. Ya”. Di que sí, a la pata la llana. ¿Qué debemos pensar ante semejante grosería, que en realidad Girauta se expresa a la manera en que su jefe no se atreve? Dada la que se montó, ingenua de mí pensé que Girauta se iba a disculpar, animado tal vez por su jefe, pero no, se envalentonó más, y a respuesta de una mujer que le precisaba, “en cualquier caso su cuerpo no puede ni abortar ni gestar”, el airado diputado concluyó: “No señora, el mío legisla”. ¡Oh, legisla! Se traslucen muchas cosas de estas breves pero significativas declaraciones del político tuitero, tantas como para pensar que alguien que habla con esa falta de respeto y contención de la intimidad de las mujeres no es la persona más adecuada para defender una ley que, sobre todo, por encima de todo afecta a esa mitad de la población a la que se dirige con tan incontenible superioridad moral.
"La cosa más vulnerable y, sin embargo, más invencible es la vanidad humana: su fuerza crece incluso al ser herida y puede acabar por llegar a ser gigantesca". Lo dijo Nietzsche en unos 129 caracteres, pero pensándolos mucho, y dando mucho que pensar.